Botón
Tenía semanas o meses con esa sensación de opresión, pero no había nada que le ayudara a aliviarla.
Música, películas, comida, bebida, juegos, etc. Probó de todo y simplemente no podía liberarse.
Fue a terapia, escribió sus pensamientos en hojas que después quemó, leyó poesía y cuentos, habló con sacerdotes, tomó medicamentos y seguía igual.
Hasta que por fin, encontró en la acupuntura china el punto 17.
¡Vaya! ¡Resulta que existe un botón para desahogarse!
(Cuento inédito, 2026)

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